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domingo, 18 de septiembre de 2016

Niveles de evidencia y grados de recomendación de la evidencia científica


NIVELES DE EVIDENCIA Y GRADOS DE RECOMENDACIÓN DE LA EVIDENCIA CIENTÍFICA

 


En este reporte de niveles de evidencia y grados de recomendación se presenta el concepto de Medicina Basada en la Evidencia (MBE) fue desarrollado por un grupo de internistas y epidemiólogos clínicos liderados por Gordon Guyatt, de la Escuela de Medicina de la Universidad McMaster de Canadá. En palabras de David Sackett, “la MBE es la utilización consciente, explícita y juiciosa de la mejor evidencia clínica disponible para tomar decisiones sobre el cuidado de los pacientes individuales”. En esencia, la MBE pretende aportar más ciencia al arte de la medicina, siendo su objetivo disponer de la mejor información científica disponible –la evidencia– para aplicarla a la práctica clínica.
En función del rigor científico del diseño de los estudios, pueden construirse escalas de clasificación jerárquica de la evidencia, a partir de las cuales se establecen recomendaciones respecto a la adopción de un determinado procedimiento médico o intervención sanitaria. Aunque hay diferentes escalas de gradación de la calidad de la evidencia científica, todas ellas son muy similares entre sí.
La primera de ellas fue formulada en 1979 por la Canadian Task Force on the Periodic Health Examination (www.ctfphc.org) para la evaluación de medidas preventivas y adaptada en 1984 por la U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF). En su tercera edición, publicada recientemente y que puede consultarse en la web de la Agency for Healthcare Research and Quality (www.ahrq.gov/clinic/uspstfix.htm), se evalúa la calidad de la evidencia de una forma más elaborada que no sólo tiene en cuenta el tipo de diseño de los estudios (Tabla I). Los grados de recomendación se establecen a partir de la calidad de la evidencia y del beneficio neto (beneficios menos perjuicios) de la medida evaluada (Tablas II y III). Además, en ella se realizan análisis de coste-efectividad.
Otra escala, la utilizada por la Scottish Intercollegiate Guidelines Network (SIGN), también ha sido revisada recientemente (Tablas IV y V).

Para el simposio “Gestión del conocimiento y su aplicación en la enfermedad inflamatoria crónica intestinal”, celebrado en Valencia el 24 de enero de 2003, se recomendó utilizar la propuesta por el Centre for Evidence-Based Medicine (CEBM) de Oxford, en la que se tienen en cuenta no sólo las intervenciones terapéuticas y preventivas (Tablas VI, VII y VIII), sino también las ligadas al diagnóstico, el pronóstico, los factores de riesgo y la evaluación económica. Está disponible en www.cebm.net/levels_of_evidence.asp y se mantiene permanentemente actualizada (última revisión: mayo 2001).

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