NIVELES DE EVIDENCIA Y GRADOS DE
RECOMENDACIÓN DE LA EVIDENCIA CIENTÍFICA

En este reporte de niveles de
evidencia y grados de recomendación se presenta el concepto de Medicina Basada
en la Evidencia (MBE) fue desarrollado por un grupo de internistas y
epidemiólogos clínicos liderados por Gordon Guyatt, de la Escuela de Medicina
de la Universidad McMaster de Canadá. En palabras de David Sackett, “la MBE es
la utilización consciente, explícita y juiciosa de la mejor evidencia clínica
disponible para tomar decisiones sobre el cuidado de los pacientes
individuales”. En esencia, la MBE pretende aportar más ciencia al arte de la
medicina, siendo su objetivo disponer de la mejor información científica
disponible –la evidencia– para aplicarla a la práctica clínica.
En función del rigor científico del
diseño de los estudios, pueden construirse escalas de clasificación jerárquica
de la evidencia, a partir de las cuales se establecen recomendaciones respecto
a la adopción de un determinado procedimiento médico o intervención sanitaria.
Aunque hay diferentes escalas de gradación de la calidad de la evidencia
científica, todas ellas son muy similares entre sí.
La primera de ellas fue formulada en
1979 por la Canadian Task Force on the Periodic Health Examination (www.ctfphc.org)
para la evaluación de medidas preventivas y adaptada en 1984 por la U.S.
Preventive Services Task Force (USPSTF). En su tercera edición, publicada
recientemente y que puede consultarse en la web de la Agency for Healthcare
Research and Quality (www.ahrq.gov/clinic/uspstfix.htm), se evalúa la calidad
de la evidencia de una forma más elaborada que no sólo tiene en cuenta el tipo
de diseño de los estudios (Tabla I). Los grados de recomendación se establecen
a partir de la calidad de la evidencia y del beneficio neto (beneficios menos
perjuicios) de la medida evaluada (Tablas II y III). Además, en ella se
realizan análisis de coste-efectividad.
Otra escala, la utilizada por la
Scottish Intercollegiate Guidelines Network (SIGN), también ha sido revisada recientemente
(Tablas IV y V).
Para el simposio “Gestión del
conocimiento y su aplicación en la enfermedad inflamatoria crónica intestinal”,
celebrado en Valencia el 24 de enero de 2003, se recomendó utilizar la
propuesta por el Centre for Evidence-Based Medicine (CEBM) de Oxford, en la que
se tienen en cuenta no sólo las intervenciones terapéuticas y preventivas
(Tablas VI, VII y VIII), sino también las ligadas al diagnóstico, el
pronóstico, los factores de riesgo y la evaluación económica. Está disponible en
www.cebm.net/levels_of_evidence.asp y se mantiene permanentemente actualizada
(última revisión: mayo 2001).
Muy interesante el tema..
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